Con Moni y Andrés

Tomé el auto a medio día a buscar a Andres y Moni para ir a comer a Lenga. Justo cuando iba a pasar a la gasolinera de siempre, el detalle: cero efectivo en mi billetera (primer percance) :)

Partimos rumbo a Lenga, ya era bastante tarde y mis intestinos me pedían comida. Había una bandada de pelícanos gigantesca junto a la playa, una cantidad que nunca había visto junta. Cuervos y gaviotas tambien, debió haber un cardumen muy grande de sardinas nadando en la zona. Lamentablemente al momento de bajarme del auto para tomarles fografías, la bandada salió volando :(

Luego de comer y hacer una decena de origamis partimos a la desembocadura del Biobío. Detalle numero dos: cuando llegó la cuenta e iba a tomar mi billetera para pagar, me di cuenta que la había dejado en el auto :).


Moni y Andrés.

No me deja de asombrar cada vez que estoy al borde del mar. Sus olores, el viento, el mar rompiendo contra las rocas, las aves flotando en el aire, la vegetación. Es un espectáculo sin igual.


Vegetación junto al mar..

Mi hermana llegaba en la tarde a Concepción, asi que tuvimos que dejar atrás ese paisaje paradisiaco para internarnos nuevamente en la selva de asfalto. Camino al terminal de buses, detalle numero tres: me pasé una salida de la costanera para ir por el camino mas cercano al terminal. Una vez en Concepción, detalle numero cuatro: pasé de largo al terminal Collao, cuando mi hermana llegaba al Camilo Henríquez. La pobre Poli esperándome mientras tanto.

Catrasca!. Y me comí todos los semáforos rojos!.

La acostumbrada Galería de Fotografías.

Feliz Navidad!

Tranquila Navidad. No se cual habrá sido el regalo de moda para los niños esta oportunidad, pero no vi a muchos en las calles. Debió ser algun Nintendo, PS2 o algotra cosa que los mantuviera ocupados puertas adentro. Eché mucho de menos a los niños jugando en las calles, probando sus bicicletas nuevas, corriendo por las calles. Fue una navidad extraña, no parecía navidad.


Mi caricatura según Moni.

Pero al igual, fue una navidad muy entretenida, estuve con mis abuelos a medio día, luego con unos amigos y mi hermana llegó en la tarde.

Manquimávida II

Con Cristian teníamos planeado hace algunos días volver a subir el Cerro Manquimávida, esta vez por un camino más entretenido, un sector de roqueríos que da la cara suroeste. Pero como ya se nos esta haciendo costumbre, luego de una semana de perfecto clima y hermosa visibilidad, bastó que nos pusiéramos de acuerdo para subir para que se pusiera a llover justo la noche anterior.


Flores en el Manquimávida.

A punto de decidir no subir por el mal tiempo, unos rayos de sol nos alentaron a salir de todas formas, algo mas tarde de lo habitual. El camino (mas bién la falta de él) nos hicieron gatear gran parte del camino entre matorrales y zarzas. Sin darnos cuenta ya estabamos estilando de mojados por las gotas que aun permanecían en las hojas de la vegetación. Luego de largo rato nos encontramos con los roqueríos, con su sonora quebrada de aguas algo lodosas; no era buena señal.

Despues de ver el terreno un rato, decidimos volvernos y subir por el camino normal. No llevábamos mas que un par de cientos de metros de descenso, cuando se larga una repentina lluvia. Como estábamos bajo una tupida capa de matorrales no quedamos “tan” mojados, aunque de todas formas quedamos estilando con las gotas que nuevamente quedaron posadas sobre las pequeñas hojas que nos rozaban mientras atravesávamos la espesa vegetación.

Otra vez al nivel del mar y a buscar el camino, pero tanto arrastrarnos, gatear, la incomodidad de las ropas mojadas, los dolores de cabeza de Cristian y un doloroso tirón que sentí en mi rodilla derecha (que luego al bajar se uniría al dolor de la derecha; si, los años no pasan, se quedan) nos permitieron llegar tan solo a la mitad de la escalada. La expedición fracasó :)

Gatear entre ramas mojadas es de lo peor. Pero el paseo de todas formas fue entretenido. Nos topamos con camiones que están ampliando la fuerte deforestación que sufre el Manquimávida :-(


Mas deforestación?.

Otras pics.